¿Conocemos la calidad de la leche que consumimos?

La leche, un alimento básico que consumimos a diario, desde los más niños a los más ancianos, imprescindible en nuestra dieta. Pero, ¿es la leche que compramos en el supermercado ese producto de calidad y nutritivo que suponemos?
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha analizado 47 marcas españolas, esto no está tan claro, hasta el punto de que un juez acaba de avalar dicho informe sobre el deterioro de su calidad, en contra de la demanda interpuesta por la Federación nacional de Industrias Lácteas (Fenil).

Ileana Izverniceanu, portavoz de OCU, quien asegura que una de cada tres marcas analizadas tiene fallos por el tratamiento recibido y éste, además,«no se especifica en las propiedades del envase, por lo que el consumidor no puede saber lo que compra.

Para OCU hay incluso 10 marcas cuya compra se desaconseja vivamente, entre las que se encuentran, por ejemplo, Puleva, RAM o Río, entre otras.

Entre las conclusiones del informe, destaca que muchas de las 47 marcas de leches analizadas no aportan el contenido mínimo de grasa, son más pobres en calcio que hace 20 años, han sufrido tratamientos térmicos muy agresivos, que puede llegar a degradar las vitaminas y las proteínas, y algunos casos el uso de leches demasiado viejas.

Con respecto al calcio, por ejemplo, OCU ha dado una calificación de aceptable a las marcas que tenían de 105 a 113 mg por 100 ml, y la mitad no pasa de ahí.

Por otro lado, la grasa debería suponer como mínimo el 3,5% en las leches enteras y algunas, como Lauki o Solar, se quedan cortas.

Y en referencia a la relación calcio/fósforo, el informe asegura que a menudo es desequilibrada, ya sea por la escasez de calcio o por el exceso de fósforo, fruto probablemente del añadido de estabilizantes.

Durante el estudio, se han encontrado leches que han estado demasiado tiempo almacenadas y otras que tenían un sabor dulce, debido a que la lactosa se había caramelizado. También hay algunos indicios que parecen demostrar que las leches pueden llevar suero de quesería o, incluso, proteínas lácteas derivadas de la leche en polvo.

Peor leche que hace 10 años

En el anterior informe, de hace 10 años, las leches de peor calidad eran menos numerosas y los peores resultados no llegaban a niveles tan bajos.

OCU relaciona esta bajada de la calidad con dos aspectos: las menores exigencias de la ley desde el cambio normativo de 2006 y, con el hecho de que ahora las vacas dan prácticamente el doble de leche que hace 10 años, pero a costa de una menor concentración de proteínas y calcio, lo que afecta al consumidor final.

Sin embargo, esta considerable bajada de la calidad no tiene ninguna relación con el precio de mercado de las mismas.

Fenil ha querido insistir en que la leche entera UHT y los productos lácteos que se comercializan son seguros y cumplen con la legislación en materia de calidad y seguridad alimentaria, asegurando que es de mejor calidad que la que se comercializaba hace 10 años.

Fuente: abc